Es tan corto el amor y tan largo el olvido.
Es tan cierta esa frase. ¿Cuántas veces nos hemos predispuesto a olvidar a alguien? ¿Cuántas veces hemos querido olvidar a alguien y no hemos podido? Se han preguntado alguna vez, ¿por qué es tan difícil olvidar? Siempre he sido de la idea que las personas nos enseñan a amarlas, pero jamás nos entregan la fórmula para olvidarlas, si bien cuando uno empieza una "relación" ya sea de amistad o amorosa, en el camino pueden haber obstáculos que te compliquen el camino y que a veces logran el objetivo de separarte de esa persona, por lo tanto no queda a veces otro camino que emprender el trayecto del olvido.
Creo que no siempre es esa la única opción que tenemos, siempre está la oportunidad de intentarlo otra vez, asumiendo las posibles consecuencias de que quizás no funcione de nuevo o empeore la situación, pero siempre está ese dejo de esperanza donde todo puede resultar mejor de lo que esperabas o a lo más, resultó bien.
Hay una frase que siempre me ronda y es "las personas que quieran estar en tu vida, harán lo posible para quedarse en ella" y es cierto, todos tenemos la capacidad de discernir quien quiere y/o no quiere estar en nuestras vidas, que quizás nosotros seamos un poco ciegos y no queramos ver la realidad de la situación es otra cosa, que no queramos ver los hechos que están ahí y que los demás por fuera puedan verlas es otra cosa también. Debemos ser capaces de darnos cuenta quien vale la pena y quien no, en todo sentido, por mucho que duela a veces es mejor dejar ir a la persona en cuestión, pero insisto, todo depende de la situación.
En mi caso, al principio me negué a hacerle caso a los parámetros normales e irme por el camino del olvido, creo que de cierta manera "luché" en contra y lamentablemente terminé perdiendo el round. No quería olvidar, no quería dejar ir el sentimiento tan lindo que tengo dentro, no quería perder lo que sentía por nada del mundo y fue un acto egoísta. Después con el tiempo me fui dando cuenta de que ya la batalla estaba perdida (desde un inicio tal vez) y que era mejor irse por el camino del olvido, mal que mal la que terminaría sufriendo sería yo. Duele, no negaré que duele olvidar, duele el hecho de tener que olvidar casi por obligación y no por querer olvidar. Es muy difícil, pero una vez que te embarcas, todo fluye. No, no estoy en mi 100% pero diría que voy en un 50%, sé que es poco pero denme mérito, es la mitad al menos. Sé que jamás podré olvidar en un 100%, sé que parte de mí siempre estará pendiente, conectada y atenta a esos sentimientos, sé que no se borrarán pero al menos debo intentarlo y/o al menos debo suprimirlos.
Esa persona siempre estará conmigo, como que se adueño de una porción de mi corazón.


